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Apologetics Press :: Ciencia y la Biblia

Pangea y el Diluvio
por Kyle Butt, M.A.
[English]
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Cualquiera que ha pasado algún tiempo examinando un globo terráqueo en detalle probablemente ha notado que los continentes lucen como si estos hubieran calzado juntos. A menudo, esta apariencia ha sido comparada con un rompecabezas cuyas piezas han sido separadas. No es difícil imaginar a los continentes calzando juntos como una gran masa de tierra. De hecho, la idea de que los continentes una vez estaban juntos como una sola masa de tierra es una enseñanza usual en los libros de texto de secundaria. Este conglomerado masivo de tierra es conocido por la mayoría como Pangea. Los libros de ciencia basados en la evolución, incluyendo muchos libros de ciencia que hablan de la Tierra que son usados en escuelas públicas, sugieren que hace muchos millones de años atrás, Pangea existió como la fracción principal de tierra en el globo. Debido a procesos bastantes lentos, como el desplazamiento continental, los continentes se separaron perezosamente durantes millones de años. Con un surtido de términos impresionantes como tectónica de placas, extensión del fondo marino, migración polar y paleomagnetismo, los científicos evolucionistas explican la división de Pangea usando filosofía uniformista en la cual las presentes condiciones e índices de desplazamiento son extrapolados hasta millones de años de supuesta historia terrestre. En Focus on Earth Science (Enfoque en la Ciencia de la Tierra), publicado por Merrill, se da la siguiente explicación típica para una faceta de la teoría de la placa tectónica:

El índice promedio de extensión en la cresta del Pacífico Este es 4 cm./año. La distancia Máxima de la cresta hasta cualquier zanja es 10,000 km. Si el índice es constante, entonces ninguna roca existente del Océano Pacífico debe ser más antigua que 250 millones de años. Hasta ahora, no ha sido encontrada ninguna roca más antigua que 200 millones de años en la cuenca del Océano Pacífico. Por ende, la evidencia sostiene el modelo de la placa tectónica (Hesser y Leach, 1989, p. 449).

(Para explicar esta cita brevemente, una zanja es el área donde ocurre la extensión. La cresta es una característica que los científicos piensan que se originó cerca de una zanja pero que se ha separado de esta debido a la extensión del fondo del mar. Básicamente, los autores de esta cita están diciendo que la extensión del fondo del mar en esta ubicación es medida a alrededor de 4 cm. por año, y ya que la cresta está a alrededor de 10,000 kilómetros de distancia de alguna zanja, esta debe haber tomado supuestamente millones de años para llegar allí).

Existen varios problemas con la explicación evolutiva típica, la cual discutiremos directamente. Sin embargo, existe algo de evidencia legítima de que los continentes, en algún tiempo, sí calzaron juntos. Muchos tipos y formaciones de rocas terminan abruptamente en la costa de un continente y de la misma manera comienzan abruptamente en la costa de otro continente. En muchos casos, estos patrones y formaciones similares de roca son encontrados en los mismos continentes que parecen haber calzado juntos en el pasado. De hecho, muchos creacionistas bien-conocidos han usado la idea de Pangea en sus modelos explicativos de cierto fenómeno geológico (vea Baumgardner, 1994). En la actualidad, aunque la idea está lejos de ser probada, no parece haber evidencia científica que sugiera rotundamente que Pangea no pudo haber sido una opción. Tampoco existe evidencia bíblica que descartaría la posibilidad de que toda la tierra una vez estuvo conglomerada. Algunos pasajes bíblicos incluso insinúan que esto pudo haber sido cierto. Génesis 1:9,10 declara: “Dijo también Dios: Júntense las aguas que están debajo de los cielos en un lugar, y descúbrase lo seco. Y fue así. Y llamó Dios a lo seco Tierra, y a la reunión de las aguas llamó Mares”. Lo cierto es que estos versículo hablan más del agua como siendo reunida en un lugar. Aunque, no es una posibilidad ilógica sugerir que si el agua estaba en un lugar, entonces la masa de tierra expuesta también estaba en un lugar. Ningún pasaje bíblico va en contra de la idea de que todos los continentes una vez estuvieron juntos como Pangea.

El problema fundamental con la mayoría de explicaciones evolutivas de la separación de Pangea es la aplicación de principios uniformistas. Ya que nosotros vemos que los continentes se separan solamente unos pocos centímetros al año en el presente, entonces, según los pensadores evolucionistas, ese debe ser el índice al cual estos se han separado durante millones de años. Realmente, aunque los continentes pudieran haber estado conectados en el pasado, estos no se hubieran separado perezosamente durante cientos de millones de años.

En la edición del 23 de abril de 1999 de la revista Science, Paul R. Renne y su equipo de investigadores propusieron la idea de que una corriente inmensa de magma y actividad volcánica comenzó el proceso que “separó la masa de tierra [Pangea—KB] para crear el Océano Atlántico, dispersando al mismo tiempo evidencia de la erupción, generalmente en los márgenes de los cuatro continentes” (Sanders, 1999). En el párrafo introductorio de su artículo, Renne y sus colegas hablaron de la Provincia Magmática Centro-Atlántica (CAMP), la cual está asociada con la separación de Pangea y la abertura del Océano Atlántico Central” (Marzoli, Renne, et.al., 1999, p. 616). Su tesis fue que, debido a un nuevo análisis geocronológico de alta-precisión” los componentes de la CAMP pueden estar relacionados “a un episodio magmático único y breve...con una extensión original aproximada de volcanismo sobre un área de a lo menos 4.5 x 106 km2” (Marzoli, Renne, et.al., p. 616). En términos sencillos, la división de Pangea comenzó con una erupción volcánica cataclísmica inmensa.

Aunque Renne y sus colegas ciertamente no apoyarían el modelo bíblico del Diluvio, sus hallazgos calzan perfectamente con la idea de que la actividad geológica durante el Diluvio pudiera haber acelerado grandemente el ritmo al cual los continentes se separan. En el relato de Génesis acerca del Diluvio, “fueron rotas todas las fuentes del grande abismo” (7:11). Este enunciado ha sido reconocido hace mucho tiempo como evidencia de actividad volcánica y magmática pesada durante el Diluvio. Tal actividad volcánica en el fondo del océano también apoyaría la idea de un índice acelerado de extensión del fondo del mar. La fuerza y magnitud del Diluvio Global, juntamente con la actividad volcánica y geológicamente cataclísmica subsiguiente, ciertamente proporcionaría causas adecuadas para índices acelerados de separación continental.

¿Existió una única masa de tierra conocida como Pangea? Es posible. Pero si existió, el modelo uniformista de la separación continental provee una explicación inadecuada para esta separación. Los eventos catastróficos que rodean el Diluvio global muestran un modelo más plausible para la separación de Pangea.

REFERENCIAS

Baumgardner, John (1994) “Runaway Subduction as the Driving Mechanism for the Genesis Flood,” [En-línea], URL: http://www.icr.org/index.php?module=research&action=index&page=researchp_ jb_runawaysubduction).

Hesser, Dale y Susan Leach (1989), Focus on Earth Science (Columbus, OH: Merrill).

Marzoli, Andrea, Paul Renne, et al. (1999), “Extensive 200-Million-Year-Old Continental Flood Basalts of the Central Atlantic Magmatic Province,” Science, April 23.

Sanders, Robert (1999), “New Evidence Links Mass Extinction with Massive Eruptions that Split Pangea Supercontinent and Created the Atlantic 200 Million Years Ago,” [En-línea], URL: http://www.berkeley.edu/news/media/releases/99legacy/4-22-1999b.html.



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